Esta es una historia como la de muchas otras personas que no saben cómo vivir de escribir. Pero no es cualquier historia y no está contada por un tercero.
Es mi historia y te cuento cómo pasé de trabajar 8 horas al día en una farmacia de una pequeña ciudad de Buenos Aires a viajar por el mundo y vivir de lo que nunca creí posible: de escribir.
Mirá, te voy a ser sincera, creo que mis ganas de cambiar de vida no nacieron de querer vivir de escribir ni de ser multimillonaria (que tampoco lo soy, al menos por ahora).
Siempre tuve una premisa innegociable en mi vida: aprovechar y disfrutar de mi tiempo, que es lo único que no puedo comprar con dinero ni con canjes en Instagram.
Bajo esa premisa empezó lo que terminó, tiempo después, en este giro 180º.
Corría el mes agosto del año 2015 cuando sentí lo que seguro sentiste más de una vez:
Recién graduada de farmacéutica, trabajaba 8 horas de lunes a viernes y 4 horas los sábados en una farmacia de mi ciudad natal.
En ese entonces, el salario que tenía me permitía lo que socialmente se considera una “buena calidad de vida”. Tenía 24 años, vivía sola y hasta ya me había comprado mi primer auto. Además, me sobraba “un puchito” para ahorrar.
Me decía la sociedad al oído, y yo me lo repetía para aplacar mi sensación de inconformidad…
Yo creía que esa insatisfacción se aplacaría cuando hiciera mi primer viaje con mi propio sueldo. Mi idea era viajar 15 días y “tirar” otros 350 de ese placer, esas experiencias y ese tiempo vivido.
Siempre quise aprovechar mi tiempo al máximo, y en ese momento quería aprovecharlo viajando. Pero claro, llegados a una instancia, pasó lo que sabemos que iba a pasar: los meses empezaban a pasar y la nafta, la gasolina de esos 15 días de vacaciones ya no eran suficientes.
15 días, 360 horas de vida por 350 días, 8400 horas de vivir de recuerdos.
La balanza estaba cada día un poco mas desequilibrada.
Así fue como, de un mes a otro, la terminaría por desequilibrar por completo, pero esta vez, para el otro lado.
La premisa detrás de esa promesa era, creo hoy, con el diario del lunes, recuperar el tiempo que había dedicado a trabajar para otro, a trabajar solo por el hecho de obtener el dinero que “necesitaba” para vivir.
A trabajar porque, sencillamente, era lo que me habían dicho que tenía que hacer.
Así fue que salí al mundo con un plan muy simple: no tener plan.
Viajé en bici, auto, tren, barco, avión.
Viví sin horarios.
Conocí personas de diferentes culturas.
Aprendí.
Tuve mil crisis existenciales.
Resucité de todas ellas.
Como en cualquier estilo de vida, la rutina empezó a hacer de las suyas (sí, incluso la rutina viajera puede cansarte), y los cuestionamientos resurgieron más fuertes que nunca.
No quiero volver a la farmacia.
El problema que tenía ahora frente a mis ojos era encontrar una forma de vivir equilibrada para mí, que me permitiera disponer de mi tiempo de forma consciente y deliberada mientras generara ingresos, porque los ahorros, aunque creamos que no, siempre se terminan.
Por ese entonces, ya tenía mi blog de viajes donde contaba mis experiencias y andanzas, así que la palabra “escribir” ya estaba en mi ADN y en mi día a día.
Yo sabía que “iba por ahí”, pero necesitaba encontrar un método de escritura que me permitiera vivir de ello, no sabía cómo vivir de escribir, tener ingresos más estables y ambiciosos que no dependiesen de un link de afiliación de seguros de salud para viajeros.
Muchas veces creemos que ya sabemos todo lo que existe, y eso, en realidad, nunca es verdad.
Siempre hay algo más allá.
Así fue como un día, no por investigar, pero sí por vivir, me crucé con otro viajero que me puso sobre la mesa la opción que, sin saber, estaba buscando (o ella me buscaba a mí), me desveló el cómo vivir de escribir:
Vos tenés que ser copywriter
Google jugó de las suyas y me puso frente a la primera edición de la formación en copywriting de Javi Pastor.
La inversión que tenía que hacer no estaba, ni de cerca, en mis planes financieros. Pero había llegado hasta allá, hasta ese lugar emocional y mental donde no me podía permitir volver a regalar mis días y mi tiempo a la riqueza de otra persona.
Tenía que intentarlo.
A veces las cosas salen mal (aunque me gusta decir que no salen como esperábamos).
A veces las cosas salen bien (o mejor de lo que pretendíamos).
Esta historia, como bien sabrás, va del segundo caso.
La formación de Javi no solo me enseñó una profesión que me permitía vivir de escribir con salida laboral cada vez más amplia y con más demanda, sino que también me enseñó la tercera lección de esta historia.
A mí, que siempre me creí autosuficiente, autodidacta y todos los autos que se puedan colocar ante palabras.
Si vos estás ahí, en ese mismo lugar en el que estuve yo hace unos años, con un pie sobre el abismo y otro pie sobre volver a la infelicidad…
Te digo que vos también podés elegir formarte en la profesión del pasado, presente y futuro.
Hoy, muchos años después, creé mi propia formación para copywriters.
Para personas que quieran vivir con libertad y que busquen mayor flexibilidad de tiempo y espacio.
En esta formación, no solo vas a aprender sobre copywriting y comunicación digital, vas a aprender sobre elecciones, vas a descubrir que podés crear el estilo de vida que querés.
Y sobre todo, vas a saber: cómo vivir de escribir.
Descubre si la profesión copywriter es para ti, haciendo clic acá y completando este formulario.
Contame en un comentario, ¿cómo es el estilo de vida que soñás?
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Exactamente hacia allá es a donde quiero llegar. Tengo gran habilidad y pasión por escribir
¡Genial Pao! Entonces ese es el camino 🤗
Hola! De donde sos? :)
Hola, soy de Argentina 🤗