Seguramente ya leíste o escuchaste algo acerca de Clubhouse por Internet. Si te estás preguntando qué es, para qué sirve, cómo utilizarlo y si deberías estar o no con tu negocio digital: leé este artículo.
Clubhouse es una red social, pero no es una red social más. Es la primera plataforma que se basa exclusivamente en la voz como medio para conectar con otros, transmitir mensajes e intercambiar opiniones, donde personas de todo el mundo se reúnen para hablar, escuchar y aprender en tiempo real.
Ya muchísimos podcasters, escritores, coaches, expertos en marketing tienen su lugar en Clubhouse…
Otra cosa que tiene de novedosa esta red social es que solo se puede acceder a ella a través de invitaciones únicas. Es decir, para hacer tu usuario en Clubhouse, vas a necesitar que un amigo, conocido o colega te ceda la invitación.
Como en cualquier red social, en Clubhouse tenés que crearte un perfil.
Como todo lo que sucede en la plataforma es en tiempo real, te aconsejo que tu perfil esté optimizado, porque así las personas podrán percibir el valor de lo que podés aportar. Además, podés poner enlaces a tu perfil de Twitter e Instagram.
Para interactuar con otros en Clubhouse, es fundamental que te unas (o crees) una sala. Una sala es, en esencia, un chat de voz en el que habrá ponentes y oyentes. Los ponentes son quienes llevarán a cabo el desarrollo de las temáticas (por ejemplo, copywriting para negocios digitales). Los oyentes pueden pedir dar su opinión, hacer preguntas o evacuar dudas sobre las temáticas que se están tratando. Todo por mensaje de audio.
Ahora bien, todo muy lindo con Clubhouse, pero ¿cómo saber si le puede aportar a tu negocio digital?
Desde mi punto de vista, me atrevo a decir que Clubhouse es para cualquier negocio digital.
Vas a poder aprovechar la herramienta si estás dispuesto a invertir tiempo en participar de salas que traten temáticas relacionadas a lo que ofrecés o vendés. Es una herramienta que necesita disponer de tu tiempo para las salas, y eso es bueno y malo a la vez: bueno, porque la persona que está es porque realmente se interesa en aprender sobre la temática; y malo, porque no todo el mundo tiene la disponibilidad necesaria.
¿Mi consejo? Si querés expandir y difundir tu negocio gracias a aportar contenido de valor y crear conexiones reales con personas, sumate a Clubhouse.
En Clubhouse nada queda guardado, así que es la red social ideal para animarte a probar cosas y salir de tu zona de confort. Además, es la mejor forma para crecer y ganar visibilidad en la plataforma.
Y hacelo desinteresadamente. La clave para crecer en esta red social es actuar de forma genuina, compartiendo lo que sabés y aportando tu granito de arena a los demás. Recordá que cada persona que entre a una sala en la que estás de ponente está dedicando su tiempo en exclusivo para escucharte a vos. ¡No lo desaproveches!
Ya sea en tus salas o como oyente activo, aprovechá cuando se hable de una situación o experiencia que hayas vivido o una instancia de preguntas para contar lo que hacés. No tiene que ser necesariamente como un SPAM o speech grabado, sino más bien relacionándolo a lo que se está hablando. En Clubhouse (y en la vida), nunca sabés quién del otro lado puede necesitar tus productos o servicios.
Clubhouse es, por lejos, la mejor red social hasta el momento para hacer alianzar. Animate a hablarle a personas con las que conectás y tenés sinergia para armar salas en conjunto, crear contenido compartido y aumentar tu visibilidad y llegada. Así, no solo vas a crear conexiones reales, sino también cercanas, y quién te dice, un colega de Clubhouse hoy es un socio estratégico de mañana.
En mi Instagram hablo mucho de Clubhouse; podés seguirme para enterarte de todo lo que vaya surgiendo. Si necesitás una invitación, pedime también por ahí, ¡a ver si tengo alguna libre!
Y vos, ¿ya estás en Clubhouse?
Sumá tu experiencia en comentarios así los que todavía no se animaron se unen al mundo Clubhousero.
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