¿Querés vivir de escribir?

Cuando decidí renunciar a  la profesión que elegí: Farmacia. Quería dedicarme a la escritura, y, en ese momento, lo primero que pensé fue ¿cómo puedo vivir de escribir sin la necesidad de escribir un Best Seller?

Escribir un libro no es nada de otro mundo, cualquiera que se lo proponga lo puede hacer, lo que sí es más complicado es que ese libro te de de comer!

Pero un día por suerte este mito se derribó y logré vivir de escribir, algo que veía como un anhelo tan lejano, de golpe, lo tenía en las palmas de mis manos!

 

¿Cómo logré vivir de escribir?

Comencé a trabajar como Farmacéutica, el comienzo de esta nueva etapa fue bueno, puse en práctica todo lo que había estudiado, conocí personas, me enfrenté con nuevos desafíos, me independicé económicamente lo que hizo que pudiera concretar muchas cosas que tenía postergadas, como comprarme un auto e irme a vivir sola.

Pero de a poco todo eso que me mantenía encendida se fue apagando. En la farmacia ya casi no aparecían desafíos y si aparecían ya no eran de mi interés. Los días se comenzaron a volver monótonos y no me motivaba despertarme a la mañana.

Me sentía presa estando 8 horas de mi vida ahí adentro, viendo la vida pasar, dependiendo de un jefe sin ser libre de decidir qué, cómo y cuánto hacer con mi tiempo.

Hacía 3 años que trabajaba en la farmacia y tenía dos posibles caminos:

  • Seguir en mi zona cómoda, con un buen sueldo y un trabajo “seguro”, hasta que la jubilación me libere (si es que llegaba y no moría en el camino).
  • Renunciar y deshacer todo lo que había armado hasta el momento, para reinventarme y por fin elegir con más consciencia la vida que quería vivir.

Y si me estás leyendo acá ya sabrás cuál fue el camino que elegí: renuncié, me reinventé y logré vivir de escribir.

Tenía decidido que iba a concretar algo que ya hacía mucho tiempo venía postergando: un viaje sin pasaje de regreso.

Resuelto todo lo material y emocional contaba con ahorros y tiempo, y así fue como comencé a viajar tratando de gastar poco y buscando respuestas.

Pero llegó un momento en el que necesitaba trabajar y estos fueron algunos de mis pensamientos en aquel momento:

  • No quiero tener jefe (quiero disponer de mi tiempo y trabajar para mí).
  • No quiero que un trabajo me ate a un lugar.
  • Quiero hacer algo que me guste y que me de dinero.

Esas cosas locas que se me cruzaban por la cabeza me llevaron a una conclusión: trabajar con la computadora  (no me ataría a ningún lugar) y escribiendo (algo que me gusta mucho).

La solución que se me cruzaba en en ese momento era una: escribir unos cuantos Best Sellers (¿?) y así poder vivir de escribir.  Algo que inmediatamente me provocaba una sensación de frustración.

Mientras viajaba conocía personas y estaba abierta a ideas, en mi cabeza seguían rondando estas palabras: escribir, viajar, computadora, libre, no jefe, disfrutar.

Yo soy una persona práctica y perseverante, se me pone algo en la cabeza y doy todo hasta lograrlo.

El problema con esto era que no veía el camino: ¿quién me pagaría por escribir si ni siquiera sabía si escribía bien?

No sabía qué camino tomar para lograr vivir de escribir, porque de conocerlo, me hubiera embarcado independientemente del resultado.

Pero un día después de tanta búsqueda llegó a mí una palabra mágica : Copywriter  (la profesión que me permitiría vivir de escribir)

 

Enseguida me puse a investigar (gracias Google).

No sabía ni de la existencia de la palabra Copywriter, la búsqueda comenzó de cero. Así fue como comencé a leer y vi un “posible camino” hacia el que yo quería llegar: vivir de escribir.

Leí mucho y llegué a Javi Pastor un referente español de Copywriting, me inscribí en su newsletter y le escribí preguntándole donde se había formado o si sabía de alguien que forme personas que quieran ser Copywriters.

Y la sorpresa llegó a mí en una semana: Javi estaba a punto de lanzar un curso para futuros Copywriters. A veces me cuesta creer en el destino, pero acá había algo místico seguro o simplemente los astros se habían alineado.

Cuestión que había algo del más allá (?¿) que me decía que este era el camino, lo dudé (no te voy a mentir), pero me ganó el sí.

Como sabemos toda decisión en la vida tiene un costo y eso es lo que nos hace dudar.

En este caso, la inversión que yo contemplaba era en tiempo y dinero, pero la del dinero se volvía a traducir en tiempo ya que era probable que tenga que terminar mi viaje antes de lo previsto si invertía el dinero en el curso.

Yo soy las del “arriesgarse es vivir” y si no nos jugamos por lo que queremos, nunca llegaremos a ningún lado.

En ese momento mi reflexión fue: invertir tres meses de mi vida en algo que podía ser el futuro que estaba buscando entonces automáticamente los tres meses quedaban insignificantes.

Respecto del dinero que debía invertir era lo mismo, con solo pensar cuanto tiempo y dinero había invertido para ser farmacéutica esto quedaba insignificante, sobre todo pensando en que ahora soy mucho más consciente de lo que quiero que cuando tenía 17 años.

De todas maneras Javi dijo que antes de acabar el curso era probable que haya recuperado la inversión, pero a decir verdad NO le creí nada.

Comencé el curso con mucho entusiasmo. Enseguida comencé a disfrutar de los compañeros que conocí y de todo lo que iba aprendiendo.

Pero lo que más me motivó fue el tener que elegir un cliente de práctica eso me hizo conocer la realidad de lo que significaba trabajar como Copywriter. Me ayudó a darme cuenta de si estaba entendiendo toda la teoría que Javi nos brindaba y me abrió muchas puertas.

Al mes y medio de comenzar el curso ya había tenido mis dos primeras clientas y mi cliente de práctica ya me había encargado un nuevo trabajo.

En esa instancia le comencé a creer a Javi sobre el tema de que recuperaría el dinero que había invertido en el curso. Empecé a ver mi primer dinero ganado a través de la escritura y, como era algo que en algún momento había visto tan lejano, no podía creerlo.

Hoy hace un año y medio que vivo de escribir.

Pero lo que más me gusta es poder elegir:

  • A qué hora levantarme.
  • Desde dónde trabajar.
  • Cuánto tiempo le quiero dedicar al trabajo.
  • Aprovechar tiempos muertos (viajando, esperando en un aeropuerto) para trabajar.
  • Qué hacer sin que me lo diga un jefe.

Hace unos días vi una película en la que un personaje le preguntaba a otro: ¿esta es la vida en la que te quieres quedar?

Y me recordó a mí años atrás cuando decidí irme de la vida en la que estaba  para reinventarme y comenzar a construir la vida que quiero vivir y esto fue parte de eso.

Lograr vivir de escribir fue el paso más grande que di para poder construir esto que hoy vivo.

¿Y a vos? ¿Te gustaría vivir de escribir?

Estás a un solo paso de lograrlo, empezá haciendo este curso gratuito que te regala el genio de Javi: Quiero hacer el curso ahora

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